lunes, 24 de marzo de 2008

Grupo 4ºB (Esperanza)



EL ORO DE LOS SUEÑOS

A nuestro grupo se han unido tres nuevas lectoras de 3º de ESO B (Meili, Flor y Lucía). Hace una semana empezamos a leer El oro de los sueños. El miércoles tendremos nuestra segunda reunión. Tras ésta, incluiremos las opiniones y las sensaciones que esta aventura por el apasionante Nuevo Mundo en pleno siglo XVI ha dejado en nosotros.
(Esperanza)

jueves, 21 de febrero de 2008

Grupo 3ºB (Carmen)

CAMPOS DE FRESAS

El grupo de 3ºB, integrado por Marcos, Daniel, Noelia, Víctor, Óscar, Pablo, Alejandro, Sara, Silvia, Lucía, Flor y Guillermo, y dirigido por Carmen (Profesora de Matemáticas), vamos a leer el libro Campos de Fresas, de Jordi Sierra.
Es una historia tan realista como actual, que nos hace vivir desde diversos puntos de vista y de la que podemos realizar muchas reflexiones,....porque al final cada uno es responsable de sus hechos, porque nos interesan las opiniones de los demás aunque para ellos no seamos importantes, porque uno decide si rendirse o luchar,...

viernes, 15 de febrero de 2008

El Porqué


Por qué las personas se matan las unas a las otras,
Por qué los niños luchan en la guerra,
Por qué los países hacen daño a la naturaleza,
Por qué los hombres matan a las mujeres,
Dime por qué cada día hay un asesinato nuevo,
Por qué vivimos con tanto rencor,
Por qué la gente se hace daño,
Por qué la poesía amansa a las fieras,
Por qué el mundo va muriendo.
Pues yo te diré el porqué:
Las personas se matan las unas a las otras por el dinero,
Los niños luchan en la guerra porque los adultos los obligan,
Los países hacen daño a la naturaleza con su continua contaminación,
Los hombres matan a las mujeres por pura diversión,
Cada día hay un nuevo asesinato porque nadie tiene respeto,
La gente se hace daño con las mentiras,
La poesía amansa a las fieras para tranquilizarlas,
Y el mundo va muriendo porque no sabemos cuidarlo,
Ese para mi es el porqué de todo.

Tamara, 4ºA

miércoles, 6 de febrero de 2008

Grupo 4ºB (Francisco José)

EL SEÑOR DEL CERO


Alumnos y alumnas de 4º ESO B han comenzado a leer este libro.

En la próxima reunión trateremos sobre las primeras impresiones, con lo que ya podrán publicar sus comentarios.

Alumnado: David, Rafael, Marina, Borja y Patricia.

Profesor: Francisco José (Matemáticas)

martes, 5 de febrero de 2008

Grupo 3º B (Nuria)



¡Hola a todos, lectores voraces!





El grupo que presento a continuación parece haber dado con la tecla y ha encontrado, tras dos intentos fallidos, una apasionante novela con la que seguro van a experimentar nuevas emociones. La historia que brota de sus páginas es Marina, del autor Carlos Ruiz Zafón.


Los componentes del grupo son los siguientes: Daniel A., Marcos, Ana, Daniel G., Agustín, Félix, Bolu, Flor, Lucía y Meili.

"Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma"

lunes, 4 de febrero de 2008







Andaba yo el otro día buscando en el sótano de mi casa una talega que contenía unas canicas de cuando yo era pequeño(ya hace tiempo) para dársela a mi hijo. La operación al principio no presentaba dificultades, pero cuando contemplé la cantidad de objetos amontonados se me vino el mundo encima. Tras un buen rato y ordenar el desaguisado hallé el ansiado tesoro, pero la situación se volvió espectacular: al principio no reparé en ello, pero al realizar una segunda mirada del sótano mis ojos contemplaron y quedaron perplejos al divisar un ejemplar perteneciente a una edición antigua del "Libro del Buen Amor" de Arcipreste de Hita. Mi mente empezó a recordar vivencias de hace más de 30 años, cuando comencé a sumergirme en el maravilloso mundo de la lectura, un libro que me sirvió como puente para trasladarme a un mundo en principio reservado a los adultos, pero conforme iba leyendo el ejemplar comprobé que mis vaticinios eran inciertos, estaba siendo atrapado y al mismo tiempo catapultado hacia un universo mágico, especial, atractivo: con todos ustedes el maravilloso mundo de la lectura: pasen y vean, comprueben, comparen, busquen, siempre encontrará algún libro que le sugiera algo, le ayude en su vida: a pensar, ser mejor persona, apreciar la naturaleza, superar sus conocimientos, es decir, ponga un libro en su vida seguro que no se arrepentirá.

Julián ( Profesor de Geografía e Historia).

miércoles, 30 de enero de 2008

ATRÉVETE A PENSAR




EL BARÓMETRO

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
“Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: “Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro”.
El estudiante había respondido: se lleva el barómetro a la azotea del edificio y se le ata una cuerda muy larga; se lo descuelga hasta la base del edificio, se marca la cuerda y se mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio. Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física. Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: se deja caer el barómetro desde la azotea del edificio, se mide el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la fórmula h=½gt2, y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dió la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó, hay un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Es un método muy directo.
Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de oscilación. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras.
Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.
En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Dijo que evidentemente la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.”
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.

Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.